JTô

Textos del Kaos
U-diverse. El camino de la luz (7 de 8)




Calla Tano
Tano es el eterno espectador.

No hace falta acercarse mucho para distinguir a la Jorja montando el número, haciendo de su trabajo un teatro. En la otra esquina y solo, Jennifarlopa, a su negocio. Se le ve tristón últimamente. Enfermo de soledad. Gente que sólo es amable para conseguir pastillas. Gente que llega y se va. Gente y más gente, fashion fashion. Eso es la plaza ahora, una pinacoteca completa que más valdría enterrar en alguna sala escondida del Reina Sofía. Se han creído que ser marimodernas significa ir hechos un adefesio, y por supuesto colocadísimas.



Hay excepciones, más o menos. Ahí en la puerta del Nike está una pandilla de habituales: la Abuela, la Delgadito, Copito, Eclipse y su novio. Ya no están todos los que fueron, el resto se ha ido descolgando con el paso de los meses. Ya no se oye como antes a la Fer y a la Gitana poniéndose verdes a gritos, como verduleras de las de los Morancos. La otra emigró y la una dicen que la ha hecho desaparecer un mago. Y como ellos tantos otros. Aunque siempre están los que vienen y van. Gente y más gente... pero no tan fashion como los que dominan ahora.



Por eso, estos son humanos, reliquias de un pasado orgulloso. De aquellas estadísticas que ponían a su clase por las nubes. ¡Gente con la que se podía conversar! Y no hablo de parlotear, como todos, sobre moda, drogas y escenas de sauna con musculocas. Pueden hablar de eso, si tú quieres; pero si es de otra cosa lo harán igual o mejor.



Y ahí va otro grupo de reliquias, ejemplares criados por las glorias que hicieron nacer este mundo-ghetto y ahora son despreciadas aquí. Las herederas de aquella esencia de represión negada, orgullo libertino y lenguas viperinas, abanderadas por la Manu y la Juani. Aunque todo es preguntarse en qué bando están las banderas, si en este o en el grupo de los humanos. Porque a menudo no son sólo malintencionadas, sino también sensibles e inteligentes.



La Jenny sigue donde la dejamos, mientras llegan a la masa la Ibicenca, el Pajarito y resto de politoxicómanas. No más lo son que los que les rodean. Si no, véase el coche en que se apoyan Puntomátic y los suyos. Un buen apodo: experto en pastillas. Las personas han dejado de ser, gracias a la química. Las noches se han perdido en música lisérgica. Pero es temprano, y aquí están casi todos todavía, bebiendo alcohol en la calle, desafiando esa ley absurda contraria a la libertad y a la propia esencia de lo español.

200608060444 Jorja en Ohm 200803000003 Perdición en LP
Sólo observa el estado de decadencia de esta manada autófaga para recapacitar. Es la ley del péndulo, y hemos llevado este péndulo tan al extremo de la frontera del kaos, que no nos puede extrañar que dimanen leyes nazis del bigote de Hitler disecado en la faz de Aznar.






Escrito: 20020906

Publicado en JTô: 200512031834

1 comentario en el blog:
    Vaya, esta entrada se me escapó. ¿Por qué siempre se me escapan las cosas que me gustan?